No teníamos esperanzas de encontrarnos con la dama verde y además las condiciones no eran las idóneas pues estábamos en el ocaso, todavía no había entrado la noche, y el cielo se había nublado… pero la naturaleza nunca deja de sorprender y la aurora boreal hizo su aparición. Iglesia Negra, Budakirkja, Islandia.


